BOLIVIA: LOS CAMINOS DE LA ESCULTURA
UN PROYECTO DE GRAN ALIENTO
Bolivia: Los Caminos de la Escultura, 1900-2010. es el producto de un ambicioso proyecto de artes visuales encarado por la historiadora Michela Pentimali, directora del espacio Simón I. Patiño de la ciudad de La Paz. El fruto de este trabajo es, por un lado, la edición del libro que lleva el mismo nombre y la exposición itinerante de escultura más grande de Bolivia que estará, a partir del 1 de Junio, en las salas del Centro Cultural Santa Cruz y también en la sala del Centro Simón I. Patiño. Esta muestra recoge más de 100 obras de reconocidos artistas nacionales y entre ellos se encuentran, por supuesto, figuras destacadas del arte cruceño. Marcelo Callaú, Lorgio Vaca, David Paz, entre otros forman parte de esta antología investigativa.
El diseño y la producción del montaje de la exposición estuvieron a cargo de la arquitecta Elizabeth Torres, directora del Centro pedagógico y cultural Simón I. Patiño de Cochabamba. Ha colaborado, en calidad de coordinadora del proyecto, la Lic. María Isabel Álvarez Plata.
El libro
El libro, compuesto por cuatro ensayos, trata de la historia de la escultura en Bolivia, llenando un vacío notorio en la historia del arte boliviano y se presenta al lector con el anhelo de convertirse en un cabal instrumento de divulgación, de estudio, y aspira, simultáneamente, a ser considerado el punto de partida del cual dimanen nuevas pistas de investigación.
El primer ensayo, La Escultura en Bolivia: de los Orígenes al Siglo XIX, escrito por la conocida investigadora e historiadora del arte Teresa Gisbert, es una síntesis de largo aliento, didáctica y clara, del panorama de la escultura en las épocas prehispánica y colonial, en la cual la autora vierte el conocimiento acumulado en décadas de indagaciones minuciosas sobre el arte y la arquitectura, cuyos resultados aparecieron, en extenso, en precedentes obras monográficas.
El segundo ensayo, de autoría de la historiadora Michela Pentimalli, Escultura en Bolivia 1900-1960, traza las líneas directrices de la historia de este arte e identifica a los principales artistas que se dedicaron a la escultura durante la primera mitad del siglo XX. La segunda parte del ensayo traza el recorrido de formación personal y de creación artística de algunas figuras centrales de la escultura boliviana. Entre estos Protagonistas, descubrimos a algunos escultores que fueron relegados por la historia del arte de las últimas décadas, como Epifanio Urrias Rodríguez, Pastor Quiroga, Alejandro Guardia o Manuel Iturri. Al lado de grandes personalidades de renombre internacional como Marina Núñez del Prado, se toma en consideración a artistas de clara fama nacional, como Emiliano Luján, creador del Cristo Redentor en Santa Cruz y Hugo Almaráz, y se desarrollan la figura y la obra de escultores conocidos más al nivel regional, como Fausto Aóiz y Víctor Zapana.
La historiadora del arte y curadora Valeria Paz expone, en el tercer ensayo Dos Caminos Paralelos: La Escultura y las Prácticas Experimentales en Bolivia, el resultado de sus investigaciones sobre la escultura en Bolivia, entre 1960 y el presente. Es un trabajo estimulante, en el cual la autora sistematiza de manera rigurosa la información acopiada, dibujando un amplio fresco que transmite al lector la idea de un proceso todavía en devenir. Novedoso es el enfoque del ensayo, porque Valeria Paz, más allá de limitarse a las manifestaciones escultóricas tradicionales, amplía la investigación hasta incluir las expresiones del arte contemporáneo que podemos denominar “expansión de la escultura”, como la instalación, el arte objeto, el performance, y otros géneros “híbridos”, difícilmente clasificables según los cánones convencionales.
Monumentos y Escultura Pública: Entre Dos Siglos, ensayo escrito a seis manos, por Michela Pentimalli y los investigadores Jaqueline Calatayud y Rodny Montoya, discurre sobre los monumentos en Bolivia, vinculándolos a la identidad, desde un enfoque histórico, social y antropológico del arte. En este capítulo podemos encontrar el trabajo de David Paz y Lorgio Vaca quienes han realizado representativos monumentos de la ciudad de Santa Cruz.
Complementan el libro dos vídeos: Moldear los Imaginarios, dedicado a la escultura pública y monumental, en sus relaciones con la(s) identidad(es), producido por Plano Medio; Bolivia: Los Caminos de la Escultura, que recoge entrevistas a artistas y curadores sobre diferentes aspectos de la escultura en Bolivia, y los recuerdos y apreciaciones testimoniales referentes a algunos Maestros de la escultura del siglo XX, producido por El Objeto Maravilloso.

Raquel Schwartz
La exposición
La exposición reúne obras significativas en un recorrido museográfico que permite seguir la trayectoria de la escultura en el país y apreciar las diferentes expresiones artísticas del arte de la tercera dimensión, a lo largo del siglo XX y de la primera década del siglo XXI.
A nivel nacional, la muestra se presenta en las salas de dos centros de la Fundación Simón I. Patiño y en cinco repositorios y centros culturales de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, en virtud de un convenio suscrito entre ambas instituciones. El circuito de la exposición inició en Cochabamba, en el Centro pedagógico y cultural Simón I. Patiño; en Santa Cruz se exhibirá en el Centro Simón I. Patiño y en el Centro Cultural Santa Cruz; de ahí viajará a Sucre, donde será hospedada en la Casa de la Libertad, y posteriormente continuará a Potosí, en la Casa Nacional de Moneda; finalmente el recorrido terminará en La Paz, en el Museo Nacional de Arte y en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore.
Una primera sección de la exposición reúne creaciones de los principales artistas que se dedicaron a la escultura durante la primera mitad del siglo XX: Epifanio Urrias Rodríguez, Alejandro Guardia, Fausto Aóiz, Marina Núñez del Prado, Emiliano Luján, Hugo Almaráz, Víctor Zapana, el ceramista Manuel Iturri. Las obras que de ellos se presentan ilustran las temáticas, los lenguajes y materiales que los caracterizaron en su trayectoria artística y que develan las relaciones y correspondencias con el entorno artístico cultural, local o internacional.

Juan Bustillos
La segunda sección ofrece un panorama de amplio respiro de la escultura desde 1960 hasta 2010, a través de la identificación de algunos artistas fundamentales: Marcelo Callaú, Ted Carrasco, Francine Secretan, y León Saavedra, y la inclusión de obras de otros artistas, con el objetivo de transmitir al público la idea de un proceso todavía en devenir. El enfoque de esta segunda sección de la muestra es novedoso, porque abarca también expresiones del arte contemporáneo como la instalación, el arte objeto, la performance, y otros géneros “híbridos”, difícilmente clasificables según los cánones convencionales pero todos ellos ligados a una “dilatación” de los confines de la producción artística tridimensional.

León Saavedra
El conjunto de la exposición permite además reconocer la presencia subyacente del ancestralismo: línea directriz que atraviesa como una constante toda la segunda mitad del siglo XX llegando hasta nuestros días, y que se conecta a las inquietudes del Indigenismo de las primeras décadas del siglo XX, en su interés por valorizar la herencia escultórica prehispánica o las diversas expresiones de las culturas indígenas contemporáneas. La presencia del ancestralismo se ha actualizado, de manera variada, en argumentaciones y en soluciones formales, según los complejos entramados históricos a los cuales ha venido articulándose en el transcurso del tiempo.
Simultáneamente, la muestra evidencia la experimentación formal, hasta llegar a las manifestaciones más contemporáneas, conceptuales, del arte que se expresa en la tercera dimensión, y al uso de materiales “pobres”, heterogéneos o “encontrados”, del cuerpo, etc.
La exposición se complementa con la visión de los dos vídeos que acompañan el libro: Moldear los Imaginarios y Bolivia: Los Caminos de la Escultura.









































mayo 25th, 2010 → 2:19 pm @ Antonio
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